Durante mucho tiempo, Benjamín Vicuñay la China Suárez trataron de encontrar la casa perfecta para criar a sus hijos. Sus pretensiones estaban claras: no querían convivir con los ruidos de la ciudad y soñaban con ambientes amplios. La búsqueda terminó cuando vieron una mansión a refaccionar en el barrio de Manzanares, ubicado en el partido de Pilar. Pero a poco de comprarla, el proyecto familiar se derrumbó por completo. Una situación que enfureció a la familia del actor chileno.
Metiéndose de lleno en este tema, el equipo de A la Tarde (América) repasó por qué se originó el conflicto y sumó nueva información. Lo cierto es que Isabel Luco Morandé, madre de Benjamín, está furiosa porque su hijo vendió acciones familiares para adquirir la vivienda valuada en un millón de dólares. Y eso no es todo. Otro de los motivos es que la propiedad está solamente a nombre de su exnuera, que supuestamente no puso nada de su bolsillo para comprarla.
“El enojo de la madre de Benjamín es un gran combo. Le molesta que su hijo esté triste y abatido. Siente que él fue engañado, pero todo viene por una razón económica. Más allá de la furia por la exposición pública, lo que más le molesta es que haya utilizado dinero familiar. Y esto es un poco de olfato y un poco de información: déjenme dudar de que él y la China no se arreglen”, sostuvo Débora D’Amato.