
El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, anunció el 12 de agosto de 2026, dos días después del fuerte terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia y que dejó 335 víctimas mortales, la creación del Fondo Milagro para concentrar las donaciones y recursos destinados a la reconstrucción. No obstante, el mecanismo definido por el Ejecutivo aún no ha entrado en operación.
La iniciativa, presentada junto a la primera dama Ana Lucía Pineda, debía financiar la recuperación de hospitales, escuelas, inmuebles, vías y aeropuertos, teniendo en cuenta que el movimiento telúrico afectó a casi la mitad de municipios del territorio nacional y generó graves afectaciones en la infraestructura pública. Pese a ello, se conoció el limbo que existiría con el mencionado fondo.
En efecto, pese a que el terremoto afectó a más de 466.000 personas en 497 municipios del país y se reportaron hay 36.327 viviendas destruidas, 201.939 averiadas y 759 edificios colapsados, el Gobierno no ha completado los trámites para que el fondo pueda recibir y ejecutar recursos, según una investigación revelada por Cambio. En la práctica: el fondo aún no tiene vida jurídica.
El Fondo Milagro fue creado formalmente el 9 de septiembre mediante el Decreto 1379 de 2026. La norma dispuso la constitución de un patrimonio autónomo e inembargable, administrado mediante un contrato de fiducia mercantil a cargo del Ministerio de Hacienda, y la intención era reunir recursos de diferentes frentes para la emergencia, que no se registraba en Colombia desde hace 27 años.
Entre ellos, partidas del Presupuesto General de la Nación, al igual que cooperación internacional y créditos públicos. El esquema también establecía que los fondos estatales permanecieran en la Cuenta Única Nacional y fueran sometidos a una auditoría internacional independiente; pero han pasado 52 días desde el anuncio, hecho en el Palacio de San Carlos, sin que existan novedades.
La fiducia pendiente y los recursos sin transferir
El contrato de fiducia mercantil que permitiría constituir el patrimonio autónomo todavía no ha sido firmado por el Ministerio de Hacienda. Sin esa formalización, tampoco pueden avanzar la designación del gerente ni la instalación del consejo directivo, lo que ha dificultado la puesta en marcha de un fondo que buscaba replicar lo hecho en Armenia el 25 de enero de 1999.
La cartera informó el 30 de septiembre que el manual de contratación y administración seguía en definición y que ni siquiera existía un borrador. Por ello, a seis semanas del terremoto, continuaban los procedimientos administrativos, presupuestales, jurídicos y contractuales para activar el mecanismo y de esta manera empezar a distribuir los rubros a las regiones más afectadas.