La solicitud de SENASA se debe a que la presencia de ciudadanos no autorizados entorpece las tareas y puede facilitar la propagación de la enfermedad a otras aves.

Luego de la confirmación del brote de influenza aviar altamente patógena en un establecimiento de gallinas ponedoras ubicado en el Valle Inferior, comenzaron las tareas de saneamiento que incluye el sacrifico de todos los ejemplares y la desinfección del lugar.
Por ello, trabajan máquinas excavadoras para construir cavas de varios metros de profundidad donde se enterrarán a las gallinas infectadas, y luego se taparán con más de un metro de tierra para evitar que otros animales las desentierren.
Desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) afirmaron que la población no corre riesgo de contagio del ave al ser humano u otras especies animales, como tampoco hay peligro de consumo de los productos de esta firma comercial que hay en los comercios de la zona.

A su vez, solicitaron a los ciudadanos que no se acerquen al lugar donde se están realizando los trabajos porque no solo entorpecen las tareas, sino que son factores para la posible propagación de la enfermedad a otras aves.
En paralelo, profesionales del organismo están rastrillando zonas aledañas a la avícola para determinar si hay contagios en aves del lugar.
Si bien Marina Andreu, directora regional Patagonia Sur de SENASA reconoció que existe una evidencia de diez personas en el mundo afectadas por la gripe aviar desde la aparición de la enfermedad en las aves, afirmó que “tomamos precauciones para los humanos, pero es una enfermedad de baja probabilidad para su transmisión a los humanos. El consumo de la carne de ave y del huevo no representa riesgo para la salud, lo que consumen en los mercados y supermercados no tienen ningún riesgo y se pueden consumir sin problemas”.
Esto, según explicó, se debe a que los productos que están en el mercado son de cuando los animales estaban sanos. Y desde que se realizó la denuncia del foco en el establecimiento, el mismo quedó intervenido y no pudo sacar más producciones.
Respecto a las medidas implementadas, informó que se realizó un aislamiento en la granja para poder trabajar con normalidad y evitar la posible propagación de la enfermedad, “porque por ahí nosotros sin darnos cuenta, podemos ser vehículos de la transmisión del virus”.